Me gustaría llamarme diferente, tener un nombre en inglés (los amo), tipo Selena, Amy o Beth. Pero me llamo Macarena, un nombre simple y español. Me gustaría tener un apellido menos común, pero tengo el apellido más conocido del Universo: Perez.
Me encantaría ser rubia, tener el pelo largo y lacio y con diferentes tonos de dorado. Pero soy morocha casi negro y odio que la gente me diga que es negro cuando en realidad es marrón oscuro. Me gustaría tener ojos azules, una mirada más profunda, aunque la tengo, pero de color marrón oscuro también. Me encantaría ser blanca pálida, pero a pesar de todos mis intentos por no quemarme, lo hago y tomo un color que según el mundo es “envidiable” pero yo literalmente lo odio. Me encantaría ser más alta, para así poder tener las piernas más largas y no tener que quejarme de que todos los jeans me quedan demasiado largos. Pero me tengo que conformar con mi metro sesenta y tres. Me encantaría tener más lolas, pero tengo menos que Juanita Viale, pero lamentablemente no tengo unos ojasos ni un pelaso ni mucho menos una altura que lo recompense. Me gustaría tener brazos más flacos, pero no hay fórmula mágica en el mundo que me ayude a adelgazarlos. Me encantaría tener las uñas lindas y prolijas, pero soy de comérmelas porque me pongo nerviosa y la manicura siempre me reta y casi me suplica que no me las coma más porque según ella “tengo los dedos hermosos” cuando la realidad es que son casi chorizos y mis dedos anulares son deformes (literalmente). Me encantaría tener menos pancita, pero es lo que me gano por comer tantas barritas Kinder. Me gustaría tener la espalda más chica, pero eso me pasa por haber hecho ocho años de natación. Me encantaría no tener granos, pero con la suerte que tuve me tocó tener piel grasa, así que por más que coma mega sano y use todas las cremas anti acné del planeta, voy a tener una piel más linda. Me encantaría tener ondas, pero mi pelo es ultra lacio y usar Pantene Lacio no me ayuda en nada, pero es el único producto que logra controlar el frizz y dejarlo suave y brillante.
Me encantaría ser más tranquila, pero soy de hablar mucho y suelo ser bastante inquieta. Me gustaría hacer las cosas pensándolas bien antes, pero soy bastante impulsiva la mayoría de las veces. Me encantaría no enojarme por todo ni preocuparme por cada cosa que me pasa, pero me estreso por eso todo el tiempo. Me gustaría ser un poco más inteligente para no tener problemas con el estudio y no tener que preocuparme por eso, pero soy de distraerme y no entender mucho las cosas, así que hasta que no las entiendo del todo no puedo empezar a estudiar. Me encantaría tener un vocabulario más suave y delicado, pero me acostumbré tanto a decir malas palabras que ya siento que me hacen mala a mí también. Me encantaría no ser tan sensible, porque siempre me juega en contra, todo me hace mal. Me gustaría poder enfrentarme a la gente, defenderme, pero nunca pude y jamás voy a poder hacerlo, estoy segura. Me encantaría no ser tan soñadora, porque aunque es muy lindo imaginar una vida perfecta, muchas veces prefiero pensar en mis sueños a vivir en la realidad, y cuando caigo en el mundo real, el golpe es realmente fuerte. Y la única culpable soy yo. Me gustaría interesarme más en temas como actualidad, salud, economía, medio ambiente y política, pero la realidad es que solamente me interesa saber de psicología, espectáculos, literatura y moda. Me encantaría no vivir en una burbuja y poder aceptar los problemas del mundo, pero realmente no me gusta enterarme de crímenes, atentados o catástrofes. Me encantaría poder terminar todo lo que empiezo, pero tengo tanto miedo de no terminar lo que viene, que empiezo con eso y dejo todo por la mitad. Me gustaría poder superar lo que me pasa, pero la realidad es que todavía sigo muy marcada de muchas situaciones que ocurrieron en mi vida. Me encantaría mirarme al espejo y pensar que voy a cumplir todos mis sueños, pero aunque demuestro todo lo contrario, soy muy insegura de mí misma y me cuesta creer en mí. Me gustaría no ser tan terca o testaruda, muchas veces creo que tengo razón y en realidad no la tengo y me cuesta muchísimo admitir mis errores. No porque no me de cuenta de ellos, sino porque mi orgullo es más grande que mi razón la mayoría del tiempo.
Me encantaría vivir en Estados Unidos, más bien en Nueva York o Los Ángeles. Pero vivo en Buenos Aires, Argentina, un lugar casi desconocido por el mundo que aunque es hermoso, es agobiante y llega a cansarme y muchas veces a asustarme. Me gustaría hablar inglés todos los días, pero hablo español, ni siquiera eso, sino castellano. Me gustaría tener mucha ropa, toda la que quisiera, pero tengo lo necesario y aunque me vivo quejando, es lo que necesito. Me encantaría tener bien decidido qué quiero hacer en la Universidad, pero tengo mil carreras en la mente y ninguna llega a gustarme del todo. Me encantaría también que me fascinara una carrera específica, pero lo único que me apasiona no es lo suficientemente "importante" como para estudiarlo en la Universidad (se van todos al joraca!). Me encantaría tener una voz increíble, tipo Celine Dion, pero mi voz es casi normal y aunque tengo varios amigos que me dicen que "canto re lindo" mucho no les creo, porque las grabaciones que hago con mi celular (y que obviamente después borro) llegan a ponerme muy mal porque pienso "No canto tan bien como Shania Twain". Me encantaría no ser tan tímida para poder hacer teatro o comedia musical, pero muchas veces me da verguenza simplemente imaginarlo. Y por eso nadie sabía de esta pasión, porque lo único que conoce mi talento es mi espejo.
Me encantaría vivir en Estados Unidos, más bien en Nueva York o Los Ángeles. Pero vivo en Buenos Aires, Argentina, un lugar casi desconocido por el mundo que aunque es hermoso, es agobiante y llega a cansarme y muchas veces a asustarme. Me gustaría hablar inglés todos los días, pero hablo español, ni siquiera eso, sino castellano. Me gustaría tener mucha ropa, toda la que quisiera, pero tengo lo necesario y aunque me vivo quejando, es lo que necesito. Me encantaría tener bien decidido qué quiero hacer en la Universidad, pero tengo mil carreras en la mente y ninguna llega a gustarme del todo. Me encantaría también que me fascinara una carrera específica, pero lo único que me apasiona no es lo suficientemente "importante" como para estudiarlo en la Universidad (se van todos al joraca!). Me encantaría tener una voz increíble, tipo Celine Dion, pero mi voz es casi normal y aunque tengo varios amigos que me dicen que "canto re lindo" mucho no les creo, porque las grabaciones que hago con mi celular (y que obviamente después borro) llegan a ponerme muy mal porque pienso "No canto tan bien como Shania Twain". Me encantaría no ser tan tímida para poder hacer teatro o comedia musical, pero muchas veces me da verguenza simplemente imaginarlo. Y por eso nadie sabía de esta pasión, porque lo único que conoce mi talento es mi espejo.
Una persona que empieza a leer esto puede pensar que soy súper negativa y que no me quiero, que soy una mierda de persona y que soy horrible. Pero la realidad es que no soy tan mala ni tan fea. De hecho, me considero una linda persona en todos los sentidos. Y creo que poder decir esto no es ser egocéntrica, sino quererse a uno mismo. Y eso no es nada malo, todo lo contrario: está perfecto.
Muchas veces intenté cambiar para parecerme a alguien, o para gustarle a alguien también (no solamente a un chico). Pero nunca me había dado cuenta de que todo lo malo que creo que tengo en realidad la gente no lo ve así. En realidad, soy yo la que pone esa mirada negativa a todo y la que cree que no es nada y que no vale nada. Cuando lo cierto es que muchos me quieren por lo que soy y no por mi imagen o defectos, sino por mis virtudes.
Soy muy buena amiga, muy compañera. Sé escuchar los problemas de los demás, ponerme en su lugar y comprenderlos y apoyarlos. Puedo ser muy buena consejera si me lo permiten, y también me encanta sacarle una sonrisa a alguien. Soy muy inteligente en el sentido de las cosas de la vida, soy una persona bastante madura para mi edad y muy profunda y seria si me lo propongo. Conmigo no todo es joda, podemos hablar de cosas en serio y sé lo que digo, no invento nada. Además puedo hacer lo que quiera y si me lo propongo puedo lograr muchas cosas, aunque el proceso sea complicado y me cueste mucho, soy de lograr todo lo que quiero. Si me doy por vencida, es porque realmente no creo en el fin, soy muy persistente. Soy bastante femenina y elegante, me gusta verme bien aunque vaya a la esquina, siempre con mis límites y obviamente no volviéndome una fanática de mi imagen. Si tengo un granito o algo, no voy a quedarme en mi casa poniéndome productos hasta que se me pase, o si tengo unos kilitos de más no voy a volverme loca con una dieta mega estricta, sino que voy a intentar cuidarme más. Soy muy cariñosa y dulce, amo abrazar a mis seres queridos y llorar de alegría, sonreír y reírme. Intento estar alegre todo el tiempo, no perder la sonrisa y mostrarme feliz con todos. Soy muy sensible y a pesar de que puedan derrumbarme fácilmente, me levanto con facilidad también, porque sé que puedo hacerlo. Soy una soñadora y creo que nada en esta vida es imposible, si creés en vos mismo, en tus seres queridos y en Dios, nada es imposible, todo se puede lograr. Las cosas obviamente no son fáciles de alcanzar, pero todo se logra con Fe. Y soy una romántica incurable, creo que el amor es lo que nos mantiene a todos con vida. No seríamos humanos sin amor y no seríamos personas sin sentirlo. Todos le tenemos amor a algo o alguien, siempre.
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