No es normal que tenga 17 años y viva estresada. Como tampoco es normal que a mi edad -de mierda, aclaremos ese último punto que es fundamental- me sienta tan presionada. Entre que mi cerebro de por sí nació con el Síndromo de la Culpa, le tengo que sumar que no me gusta ser mediocre, o que me digan mediocre, y en los últimos meses me la pasé dudando de si soy o no tan inteligente como siempre pensé que era.
Debe ser por eso que cada vez que mis viejos me dicen que están orgullosos de mí lloro como una magdalena. Porque no les creo. Supongo que en el fondo desean que fuese tan inteligente como mi hermano, o que me interesara en la política o en los problemas del mundo, o no sé, tener cultura, leer el diario. Que me gustara leer, que me gustara estudiar, que me gustara alguna carrera de esas que la sociedad impuso como ‘correctas’.
Ya sé que son mis viejos y que siempre me van a apoyar en todo. Pero qué sé yo, nunca voy a entenderme a mí misma y pretenden que entienda la mente de los padres? Arrrggggghhhh.
Odio el último año de secundaria. Demasiadas cosas que vivir, demasiados sentimientos que controlar, demasiados cambios que soportar. Demasiada presión, demasiada libertad, demasiada joda, demasiado trabajo. Es demasiado de todo. Demasiado que terminar. Demasiado, demasiado, demasiado!
Puede que dentro de diez años quiera volver el tiempo atrás, pero seguro voy a querer volver a cuarto, porque quinto me está volviendo nuts. No es que no me guste, es que es ese momento de mierda que siento que no pertenezco a ningún lado y al mismo tiempo, estoy en todos lados.
Ejemplificando. Me siento fuera del curso (otra vez jaja). No es que no los quiera, es más: a la mayoría los rescato. Pero ya me estoy cansando de verlos siempre y me di cuenta que mis verdaderos amigos están, la mayoría, en exactas. Y maldigo por no haber ido a exactas. Pero qué pasa? Sí, señores. Soy un queso en matemática y biología. Es más, si no las apruebo el martes me las llevo :) Eso nos lleva a mi eterno dilema: por qué no nací con una inteligencia mecánica (creo que era esa la palabra) que aprende la fórmula y entiende cualquier ejercicio que le des? Por qué no nací con un cerebro que leyendo una vez capta todo y queda de memoria en la cabeza? Y a todo este drama, sumémosle que me di cuenta de que soy muy competitiva. Con los demás y conmigo misma. Vivo comparándome, con la gente de ahora, con la gente antes, conmigo misma hace meses, días, años. Vivo en un estado de comparación. Nunca voy a llegar a entender por qué, igual.
Y me estaba olvidando del factor de la semana: descubrí que tengo un trauma con el amor jaja. Suena horriblemente cursi, pero es posta. Hasta la palabra cursi suena cursi. Hablando en serio, me di cuenta esta semana. Si alguien se me acerca, me alejo. No me acerco a las personas que me interesan porque me da miedo el rechazo. Y al fin y al cabo no muevo un solo dedo porque tengo un cagaso de la puta madre. Y todo tiene una explicación que se remonta a mis épocas de pendeja de 15 años que se creía que el mundo empezaba y terminaba en 3er año. Bah, como todas las boludas que pasamos por esa edad de mierda jaja. Pobrecitas, las compadezco.
Y bueno nada, estoy en una crisis extraña.
Como dije días atrás, quiero terminar. Porque sinceramente no soporto más ver ciertas caras en los pasillos. Y mis padres me presionan mucho con el tema de la facultad, de que no baje el promedio y toda esa mierda, de que no sea mediocre. Dios, me vuelvo loca con mi cerebro y encima tengo que añadir el cerebro de mis padres.
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