5.12.2010

Me encantaría saber quién fue el desquisiado y aburrido que inventó las latas de atún. Definitivamente, aquella persona no tenía ni mínima idea de la vida. Y creó un elemento tan complicado de ser abierto, que ni siquiera los abridores de ello pueden lograr su tarea... Una persona cuyas neuronas se comunican con una rapidez normal y no a una súper velocidad, como yo, no puede utilizar tal cosa.
Admiro a la persona inteligente y práctica que creó los ingeniosos sobres. Un elemento que, para ser abierto, necesita únicamente de un objeto de uso sencillo y práctico, al que suelo llamar tijera.
Te odio atún La Campagnola. Te odio y siempre te voy a odiar. Por eso reflejo mi odio en los golpes que te di hoy para intentar -en vano- abrirte.
Todo sea para comer mi nutritivo almuerzo con arroz, en un intento de "mantener" mi "figura" tan "estilizada" como "está" [Aclaración: la ironía predomina en esta oración]

Atte. Macarena


Me sorprende lo profunda que puedo llegar a ser.
Y el vocabulario mega-ñoño que puedo llegar a usar.

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