Tener una felicidad tan grande que la gente normal no te entiende. Pero ser feliz de todas formas, aunque te miren con cara rara. Sí, soy así y a mi manera. Me gasto 800 pesos para ver durante 3 horas a una persona que puede que nunca conozca. Me tomo líneas de colectivos cuya existencia desconocía antes de usarlo, solamente para ir al medio del Microcentro y estar cuatro horas parada esperando una señal de vida desde la ventana del hotel. Apenas puedo dormir durante las semanas previas. Apenas puedo respirar durante las semanas posteriores. No me importa lo que diga la gente, porque al fin y al cabo, es mi vida y de nadie más. Puedo desperdiciar mucha plata en un solo día, pero el sentimiento queda para siempre. Y entonces, cuando me acuerdo cada tanto de lo feliz que fui durante no sólo las 3 horas de recital, sino durante el día anterior parada en la puerta del hotel cantando canciones y gritando incoherencias para reírme con las nuevas amigas que me acabo de hacer, también desde que me levanto el sábado para ir preparando todo, mientras como salchichas con puré, mientras preparo los carteles, mientras me tomo el taxi, mientras escondo las baterías de la cámara, mientras me colo en la súper fila, mientras le muestro mis entradas a las diferentes personas que me lo piden, mientras intento buscar maneras de colarme en el M&G, mientras estoy entrando y se escuchan los gritos de las que ya están adentro, mientras la excitación va creciendo en mi interior, mientras me siento y empiezo a hacerme amigas, durante las horas previas al recital, mientras preparo planes para colarme a la primera fila, mientras se va haciendo la hora y los gritos y la gente crecen y el sol va desapareciendo, mientras escucho las primeras notas, mientras empieza la locura, mientras corro y grito y canto y miro y todo a la vez, mientras lucho por lo que tanto deseé durante tanto tiempo, mientras no me rindo, mientras llego a la primera fila y levanto la mirada y lo tengo en frente, cuando todo termina y el estadio se sume en un silencio horrible de negación, incrédulo, mientras vuelvo corriendo a mis asientos y abrazo a mis amigas, mientras salimos todas gritando por la felicidad nuestras experiencias personales, mientras corro a las camionetas donde creo que están ellos, mientras rezo para encontrármelos de casualidad en algún restaurante al que vaya, mientras miro las fotos, mientras recuerdo, mientras sonrío, mientras como, mientras llego a mi casa, mientras le cuento a mis viejos, mientras entro a twitter para leer las cosas de todas, mientras me agarra la depresión post concert, mientras no quiero irme a dormir para que el día no termine, mientras termino dormida porque no me queda otra, cuando me levanto al otro día, durante todo el día... Es una felicidad pura que me dura más de 24 horas. Dicen que la felicidad no se compra y es cierto, pero cosas como estas son las que me hacen completamente feliz. Vivir la locura y la excitación, ser alguien diferente por un día. Entonces cuando llego al colegio y todos me putean por haberme gastado tanta plata en una entrada 'de mierda', los miro y por dentro me río. Pueden decirme lo que quieran, pero nunca les voy a poder explicar por qué no estoy arrepentida. Porque nunca van a entender esta felicidad que queda en mí durante horas, días, meses y años. Nunca. Estoy tan pero tan feliz de verte, lindo. Apenas puedo creer que venís. Rezo para comprar buenas ubicaciones y ya que estoy para que Agus pueda de alguna forma, venir. Quiero verte. Dios, no puedo creer que al fin voy a saber qué se siente estar en un concierto de The Administration. Es increíble. Siempre quise estar ahí! Dios, vas a cantar tantas canciones que me van a volver tan pero tan loca. Dios te amo, te amo! Pero si tengo que poner algo en un cartel, no va a ser el típico I HEART U. Va a ser un I ADMIRE U con todo el sentimiento. Porque es así. Te amo pero porque te admiro. Porque sos mi inspiración. Feliz de que no sea una broma de mal gusto! Fenix sacó la promoción, pero estuve rápida y le saqué una foto antes de que me arruinaran el sueño. Después fuiste a facebook y lo dijiste. No lo podía creer. Pensé que era un facebook falso o algo, aunque siempre se supo que es el verdadero. Y cuando lo dijiste por twitter, ya no quedó ninguna duda de la realidad: de que vas a venir, solo y que vas a cantar todas las canciones que amo y muero por cantar en vivo. De que voy a estar rodeada de chicas como yo que aman tu voz y te aman a vos no por ser un Jonas sino por ser quien sos. Dios, casi no puedo creerlo.
I am so fucking happy right now!




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